Pasar la pandemia y readaptarse a las reglas de juego que impone la política y la economía argentina es una odisea para muchas empresas, grandes y pequeñas. En Tiempos de valientes (Selló Paidós, Ed. Planeta) escrito por el contador público y doctor en Ciencias Económicas, Alejandro Melamed, y el licenciado en Psicología, Fabián Jalife; se desarrollan recursos innovadores para liderar y transformar la gestión del trabajo puertas adentro y de cara al afuera.
En cada capítulo del libro, los CEOS o referentes de diversas empresas exponen sus ideas y experiencias sobre temas como la toma de riegos, la necesaria flexibilidad. Francisco Crespo de Coca Cola; Fausto Costa de Nestlé; Isela Costantini GST Grupo ST y Diego Bekerman de Microsoft; hablan sobre diferentes cuestiones inherentes a la gestión.
El ritmo de los cambios actuales requiere un nivel ágil de respuestas por parte de las empresas, sus líderes y sus integrantes. Por eso en su libro proponen ahondar en soluciones más para poder enfrentar estas situaciones. El ingreso de los jóvenes al mercado laboral llega acompañado por nuevas demandas como un modelo híbrido de presencialidad, mayor flexibilidad horaria y beneficios que van más allá del sueldo
“La pandemia nos permitió visibilizar lo mejor y peor de cada empresa. Fue como una lupa en cada organización y puso en evidencia las cosas buenas y lo que había para mejorar. La agilidad y velocidad en la capacidad de transformación y respuesta y, por otro lado, se visibilizó la lentitud para responder”, dijo el contador público y doctor en Ciencias Económicas, Alejandro Melamed, @melamedale en las redes, a LA GACETA. “Es importante distinguir entre cambio -que es la reacción ante el estímulo externo-; y trasformación que es el cambio por sentido que viene de adentro de la organización donde hay deseo, una aspiración que se implementa y activa”.
-¿Existe algún consejo que los sorprendió en diálogo con los CEOS que entrevistaron para el libro?
-Nos sorprendió la capacidad humana de cada uno de ellos. Esta visión que tienen los mejores CEOS de Latinoamérica es que lo humano está por sobre muchas cosas. Todos tienen historias muy ricas e interesantes y eso lo pusieron en evidencia, pero la calidad humana es lo que más rescato.
-¿Qué se puede planificar y qué no, en un contexto económico inestable como el de nuestro país?
-Hay muchos imprevistos por lo que dentro de las empresas se debe desarrollar el músculo de la agilidad, la capacidad de creación y velocidad de cambio. En un contexto argentino que requiere una gimnasia permanente de adaptación, no nos podemos permitir dormirnos en los laureles o pensar que un éxito dura para siempre o tener la soberbia de que tenemos las respuestas a todas las preguntas.
-¿Hasta dónde se debe instalar el home office como propuesta para los empleados?
-Para todas las tareas que tienen que ver con actividades intelectuales y del conocimiento, es decir, que no requieran estar al lado de una máquina, en el campo, hotel u hospital creo que vale la pena intentar el home office.
La flexibilidad siempre tendrá que ver con la capacidad de entender que a cada una de las personas que trabajan con nosotros. El home office nos permite ahorrar costos, genera inclusión y diversidad porque se pueden atender un montón de situaciones. Pero, se pierde la capacidad de interacción de conexión personal y humana que hoy en día sí se busca. Vamos a un modelo hibrido tomando lo mejor de cada una de las modalidades.
-¿Cuál es la principal características que tiene que tener una persona hoy, dentro de una organización?
-Es fundamental tener la capacidad y ganas de aprender. Hasta hace poco tiempo se contrataba a la gente por sus antecedes y hoy se contrata por la capacidad de aprender y hacer cosas nuevas. Hoy y de cara al futuro la mayoría de las empresas se enfrentan a una situación donde contratan gente para hacer trabajos que aún no fueron inventados. Por eso se busca la capacidad de las personas de adquirir nuevas habilidades, ser ágil, flexible, adaptable. En un mundo cambiante, si las personas no cambian, están en un serio problema.
-El mundo laboral, ¿es de los jóvenes?
-No, es de todos. Las diferentes generaciones tienen mucho para contribuir y trabajando en conjunto se consiguen los mejores resultados. Vamos a un mundo donde la diversidad e inclusión se deben ver en las diferencias. No hay ventajas o desventajas, la capacidad y experiencia son complementarias.
-¿Cómo sería un líder “ágil”?
-Son personas que tienen la capacidad de adaptarse a diferentes tipos de situaciones con velocidad. Por ejemplo, cuando vamos al gimnasio entrenamos los músculos para que tengan la suficiente agilidad para responder ante ciertas necesidades. La agilidad que se busca en el liderazgo, es una agilidad emocional y mental, fundamentalmente, nuestro músculo mental y de las emociones entrenado para responder rápido ante demandas cambiantes.